Exposición “Lluptiy” sobre violencia política y migración, una reflexión que cala hondo

En los años sesenta, en la peruana provincia de Ayacucho nace un foco revolucionario senderista que marcará profundamente la vida de todo el país y de América Latina. 

En la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, el profesor de filosofía Abimael Guzmán, también conocido como “Camarada Gonzalo”, se transforma en el líder casi mesiánico del grupo armado Sendero Luminoso.

Allí se establecen las bases organizativas, territoriales e ideológicas de esta agrupación, mientras el país vive la dictadura del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada, entre 1968 y 1980. Una administración militar de izquierda bastante sui generis. 

Cuando se recobra la democracia en 1980 ocurre la primera aparición pública de Sendero Luminoso. El día de las elecciones queman unas ánforas y urnas electorales en el municipio de Chuschi, ubicado en la región de Ayacucho.

Ese simple acto no logra presagiar lo que vendría después. Se les atribuye el desplazamiento de un millón de personas y de haber participado en la muerte de otras 30.000 durante la siguiente década, en una horrible guerra contra el ejército peruano.

El arte como escape

Lluptiy en quechua significa escaparse, huir del peligro. Es un grito que existe en esa época y que es provocado por la violencia política que vive el país durante las décadas 1980 y 1990.

El artista peruano Ike Ishikawa conoce demasiado bien este negro episodio. A los ocho años debe trasladarse desde Huamanga de Ayacucho junto a su madre.

Eso lo inspira a crear la exposición Lluptiy, que es el cierre de un ciclo para quienes logran sobrevivir y que -además- otorga una profunda instancia de reflexión y memoria.

Más allá de la cantidad de víctimas de este conflicto, el artista plasma las dificultades que deben atravesar quienes migran desde sus pueblos de origen hacia Lima o al extranjero, en busca de una mejor calidad de vida.

“Recuerdo a personas que decían ´Nos vamos`, así de un día para otro. O tus padres te indicaban ´haz tus maletas porque este fin de semana nos vamos`. Y se cambiaba de ciudad o país. El asunto era huir con lo puesto y abandonar todo”, recuerda el artista. 

La exposición

La muestra cuenta con una serie de alfombras creadas de tierra, cal y aserrín. “Estos materiales fueron utilizados precisamente como una representación de movimiento, de espacio, de tierra en sí. Tiene que ver con el transcurrir, el caminar. Uno transita para escapar de un sitio a otro”, reflexiona Ishikawa

También se incorporan variados retratos sobre tela en escala 1:1. Se trata de un material que tiene significado. Es una seda que el espectador, mientras está dentro de Lluptiy, en su caminar, pueda tocarlas o rozarlas porque es de libre tránsito. Es como una caricia a las personas que han logrado sobrevivir.

Dónde
Galería Bicentenario del Centro Cultural Estación Mapocho, Santiago
Hasta el 1 de julio
De martes a domingo, entre las 11.00 y las 20.00 horas
Entrada liberada

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